miércoles, 7 de diciembre de 2016

navidades de 25 a mis 26


Habíamos hecho todo: no existir, conocernos, gustarnos, retractarnos, atraernos furtivamente, tropezarnos mágicamente, esperarnos inconscientemente...finalmente amarnos fugazmente, para terminar por . negarnos, dedicarnos adioses corteses y nuevamente no existir el uno para el otro...

y así seguimos...
así seguimos...

así seguimos...

Dónde estarás Rebeca Acosta? Dónde tus letras?, pero las reales, las tuyas, no las prestadas (ni aun las acertadísimas de Benedetti)

Alguna vez, la última vez, una de las últimas veces...me dijiste que irías a escribir a otros mundos. He intentado desde aquella vez ingresar  a alguno de ellos, pero no lo he conseguido. Aún lo intentaré, sabes que soy un optimista nato, pero...tal vez, NO! continuaré en ello.


Te veo, sí, te he visto, de lejos, a través de mil artificios de la careta sofisticada e impersonal de este S. XXI y te he visto feliz y también me he visto feliz a mí mismo...y eso está muy bien, sin embargo, te extraño y es extraño ello también. A veces apareces en mis sueños (o soy yo inconscientemente quien te coloca en ellos?) me gustaría ir a buscarte, verte la cara y que me dijeras lo que no me dijiste aquel día entre sonidos de tangos en el nostálgico distrito: QUE ME OLVIDE DE TI, QUE ME OLVIDARÁS, QUE NOS OLVIDEMOS, a cambio de ello dijiste que ya no sentías nada respecto a "lo nuestro" y me preguntaste qué sentía yo...a lo que dije que tampoco, que era cosa del pasado y mi mentira era evidente, pero tan evidente, lo suficientemente evidente como para que te la creyeras...y por eso, solo por eso quiero creer en el fondo que tú también me mentiste que me dijiste lo que necesitaba yo oir para replicar lo mismo, quisiera creer desde lo más profundo de mi que en noches como ésta (y no necesariamente en ésta) tú también me recuerdas, pero no soy un recuerdo muerto, estático, acabado, sino uno vivo, uno que se revuelve por salir, por ser libre, por llenar nuevamente tus días de ideas locas o estúpidas, de alegría y dolor, de luces y sombras...pero aunque quisiera creer eso, la dialéctica de mis sentimientos hace que también desee que nunca más se libere aquella Caja de Pandora que pienso te hizo daño y que continúes tu feliz vida de ahora. Tengo miedo también sabes, de que el recuerdo colorido de tu imagen de aquel sentir insólito entre ambos diluya como agua las acuarelas con que he pintado bellamente mi felicidad actual.

SOMOS DESCONOCIDOS,
SOMOS FELICES,
SOMOS DOS DESCONOCIDOS FELICES

SALUD POR ELLO Y FELIZ NAVIDAD.