miércoles, 25 de marzo de 2015
Una voz y un lugar me traen tu nombre lejano
Hoy he vuelto a mi alma máter, aquel lugar que me vio pacientemente cruzar los pasillos nostálgicos de sus ambientes desperdigados en temático orden.
Pensaba en ti, claro, como al despertarme y al acostarme, como cuando empiezo mi labor diaria y como cuando la interrumpo - ahora - para escribir sobre ti y - en cierta forma - a ti. Fue rápida y superficial la visita y me apresuraba a marcharme cuando una voz me hizo girar: allí tu amiga, tu mejor amiga de la universidad, allí una agradable persona y amiga mía también. Allí, llamándome la personificación de tu recuerdo.
Es que ya he llegado a aquel punto en que objetos y personas han pasado a ser mensajeros de tu recuerdo, de lo que ocurrió entre nosotros y de lo mucho que aún significas para mi. Cada vez que veo en el mundo exterior alguna señal que me remite a ti, te siento más real, pero nunca más real que cuando busco en mi mundo interior.
Una tarde más. ¿Hoy tampoco te veré? ¿Dónde estás?, ¿Por qué te sigo buscando, si finalmente pareciera que no estaremos juntos? Hoy es una tarde más en que me pierdo y me encuentro pensando en ti y en todo lo que significas para mi.
Hoy he vuelto a mi alma máter y tu recuerdo se me apareció real como la noche aquella, como el calor maldito y el beso fugaz.
jueves, 19 de marzo de 2015
A las 5 en el Astoria y a la medianoche en tu puerta
LOVG es más que una banda genial. Eres tú. Soy yo. Somos los dos. Es nuestra historia.
Aquel pueblo del centro del país es más que un lugar acogedor en el mapa. Eres tú. Soy yo. Somos los dos. Es nuestra historia.
Las coincidencias son más que sucesos curiosos que nos hacen fantasear con que el azar o Dios se ocupan de nuestras vidas. Son tus señales. Son las mías. Son nuestras señales manifestándose contra todo pronóstico.
A las 5 en el Astoria, es más que un álbum de LOVG, es una hora se marcó en el reloj de una iglesia -a fuerza de campanadas- y es un lugar insólito que nos cobijó.
A la medianoche hoy estaré en tu puerta, ¿por qué? porque estoy loco y mi locura es más que escapar de una realidad adversa. Mi locura es de las que se inventan la realidad a punta de acciones realmente inesperadas.
Mi locura es de dos, por eso voy a tu puerta a la medianoche, como a las 5 fui por ti al Astoria.
martes, 17 de marzo de 2015
Indeleble, como tu mirada que se quedó en la mía para no irse más
Aquí nuevamente, volcándome el alma entre estas grafías virtuales que mis dedos reproducen con su incesante movimiento. Aquí vengo a recordarte otra vez, como la última que te vi: hace dos días. Y me viste tu también y nos vimos fugazmente, como si fuésemos dos vidas que jamás volverían a cruzarse. ¿Acaso será así? ¿Acaso puedo saberlo? ¿Acaso tú?
Soy feliz; sin embargo, no pasa un día sin que piense en ti y en los últimos momentos que estuvimos a la luz de aquel parque, frente a aquella estructura gigantesca que contiene una cantidad indeterminada de agua. Jugando, fantaseando con diversas posibilidades de "nuestra" historia en relación con sus gigantescas proporciones.
Y acaso existió un "nuestra historia". Tengo de ti un recuerdo indeleble en las canciones que me hacen recordarte intempestivamente, en las flores que llevan tu nombre, en el color que te representa, pero fundamentalmente en la energía de los días en que me siento capaz de todo, en mis sueños que lucho por cumplir, en todo aquello que significa que aún soy yo y que no me he perdido, allí estás tú, y por ello nunca te irás.
lunes, 16 de marzo de 2015
Tu locura es la tinta de estas letras
Empiezo con esta locura a partir de tu locura, recordando tu locura o, mejor, en homenaje a tu locura.
Es que estar loco ya no es la excepción, sino la regla, pero una regla distinta para cada uno. Como reza el adagio "existen muchos tipos de locura y solo uno de sentido común". Así somos, cada uno con su locura, que es nuestro modo de ser, de vivir.
Nunca había escrito un blog y ahora que lo empiezo pienso que tú me diste la mejor razón, la más real para iniciarlo.
Vamos pues, por tú locura, por la mía, por la de todos, y para que cada uno sea siempre fiel a su propia locura.
Es que estar loco ya no es la excepción, sino la regla, pero una regla distinta para cada uno. Como reza el adagio "existen muchos tipos de locura y solo uno de sentido común". Así somos, cada uno con su locura, que es nuestro modo de ser, de vivir.
Nunca había escrito un blog y ahora que lo empiezo pienso que tú me diste la mejor razón, la más real para iniciarlo.
Vamos pues, por tú locura, por la mía, por la de todos, y para que cada uno sea siempre fiel a su propia locura.
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